Comer sano tiene recompensa

la huerta de almeria

Comer sano tiene recompensa

La Firma Invitada
Carolina Perez

Carolina Pérez

Nací al norte del Sur, allí donde empieza Andalucía. Escribo de viajes, he publicado infinidad de artículos y he colaborado en varias guías de referencia. Especialista en Arte.

Comer sano tiene recompensa. Nunca tan pocas palabras encerraron tanta verdad. En estos tiempos de prisas, de vida estresante y de no tener tiempo para nada, el mensaje de somos lo que comemos ya se ha grabado a fuego en la mente de muchas personas. No es extraño, por tanto, que las tiendas de productos sanos y saludables, que nos enseñan que otro mundo (y otra alimentación) es posible, abran sus puertas un día sí y otro también.

En Madrid, ciudad siempre tan viva y tan abierta a todo lo nuevo, hay cada vez más establecimientos que prometen hacer cambiar nuestros hábitos alimenticios, haciendo que deseemos sustituir una grasienta hamburguesa por una ensalada de quinoa. Con todo eso, hay tiendas y tiendas. Y como ocurre con los locales de ropa, zapaterías o restaurantes, una siempre tiene sus favoritas.

La Huerta de Almería es una de ellas. Un local joven, moderno y lleno de vida que abrió sus puertas hace unos meses en la Corredera Baja de San Pablo, en el corazón del barrio de Malasaña, cuna de la modernidad madrileña que tan bien ha sabido siempre adaptarse a los cambios y las novedades… sean las que sean y procedan de donde procedan.

la huerta de almeria

La Huerta de Almería es ese local donde uno entra y, aunque no tenga ni idea de lo que son las semillas de chía o la maca, de pronto se siente como en su propia casa. Es un lugar a medio camino entre pequeña tienda de barrio y café de estilo industrial del Soho neoyorkino.

Se pueden comprar sabrosos tomates (de los que saben a auténtico tomate) o pedir (para llevar o tomar allí) un delicioso smoothie elaborado con las frutas y verduras que más nos gusten. Comprar unos panes elaborados con masa madre o que te corten unas lechugas «vivas» con las que preparar una jugosa ensalada en casa. Hacerte con los conocidos superalimentos, tan raros y exóticos como apetecibles. Hacer la compra en unas maravillosas cestas de tejido natural y llenarlas de frutas y verduras ecológicas, recién cogidas. Tomarte un plato veggie o comprar un vino de producción ecológica para nuestra próxima cena con amigos.

la huerta de almeria

La Huerta de Almería es un templo al producto de calidad y también al buen rollo (su personal es encantador). Un lugar que nos reconcilia con los sabores y los olores de nuestra infancia, cuando nuestras madres nos llevaban de la mano los sábados por la mañana al mercado de abastos y al llegar a la frutería soñábamos con acariciar todas y cada una de las piezas que estaban perfectamente dispuestas sobre el mostrador al que ni siquiera alcanzábamos.

Si esta nueva tendencia por la comida sana, por lo ecológico, por lo natural, significa volver a rememorar aquellos maravillosos años en los que comer bien no era una moda, sino lo habitual… ¡bienvenida sea!

*Para Alberto y Fran. Mis limitados conocimientos sobre la comida sana se los debo a ellos.