Menorca, un paraíso sostenible

menorca

Menorca, un paraíso sostenible

La Firma Invitada
Rusticae

Rusticae

Club de calidad con más de 200 pequeños hoteles con encanto en el campo y en la ciudad, donde vivir experiencias inolvidables.

Declarada Reserva de la Biosfera, Menorca es un destino para los amantes de la naturaleza, la cultura y el estilo de vida slow. Hoy en Organic 360, nuestra firma invitada Rusticae nos lleva a la isla balear, uno de los rincones más mágicos del país, cuyo encanto nos lleva a visitarlo no solo en verano sino durante todo el año.

Menorca, tradicionalmente codiciada por diversas culturas debido a su estratégica situación en medio del Mar Mediterráneo, puede presumir en la actualidad de ser una isla tranquila y bien conservada, donde el crecimiento económico va de la mano del cuidado medioambiental y de la protección de su patrimonio cultural. A un ritmo sosegado, Menorca invita a conocer su prehistoria, representada por los poblados talayóticos; sus calas, playas y parajes naturales; las principales localidades de Mahón y Ciutadella; así como sus pueblos encalados y su gastronomía.

Ciutadella, la antigua capital de Menorca, es una de las principales localidades de la isla. Atesora un magnífico casco histórico y señorial, coronado por la Catedral de Menorca y el Castillo de San Nicolás. El puerto de Ciutadella es un espectáculo de color por la noche, ideal para pasear y cenar en alguno de sus restaurantes. Recorre sus calles angostas y descubre la plaza del Borne, la plaza de la Esplanada o el Museo de Ciutadella.

Vale la pena recorrer la isla y deleitarse con sus pueblos pesqueros y rurales, donde se conservan las tradiciones de antaño y se descubren rincones menos concurridos. Llucmaçanes está en mitad del campo y destaca por sus fiestas patronales, celebradas en agosto. Es Castell todavía mantiene su influencia inglesa en sus ventanas de guillotina o en el color rojo de algunas de sus fachadas.

Fornells es uno de los típicos pueblos de pescadores de Menorca, con sus callejuelas de sabor mediterráneo y casas encaladas. Aquí el puerto es parte fundamental de su día a día y es un lugar idóneo para comer buen pescado y marisco. Otros núcleos de interés son Alaior, origen de los famosos helados La Menorquina; Es Mercadal, al pie del Monte Toro; o el pueblecito blanco de Sant Lluís, fundado por los franceses.

Uno de los grandes atractivos culturales de Menorca es su patrimonio arqueológico. Los numerosos vestigios de poblaciones talayóticas nos transportan a la Edad de Bronce y a sus construcciones megalíticas. Son de especial interés la Naveta des Tudons, el monumento funerario más importante de Menorca y de todo el archipiélago balear; el poblado de Torre d’en Galmés, el más grande de la isla; o el poblado de Trepucó.

La diversidad paisajística, el rico patrimonio cultural y el desarrollo socioeconómico sostenible de Menorca han sido los responsables de su declaración como Reserva de la Biosfera. A pesar de su pequeño tamaño, esta isla balear presenta muchas opciones para disfrutar de la naturaleza, en la montaña o junto al mar.

De visita obligatoria es el Parque Natural de la Albufera des Graus, compuesto de zonas húmedas, bosques, dunas, terrenos agrícolas y ganaderos, acantilados, playas y zonas marinas. Todo un paraíso para los amantes de la naturaleza, con presencia de numerosos endemismos y especies como el águila pescadora o la lagartija balear.

En el este de Menorca se encuentra Mahón, la capital de la isla, que cuenta con uno de los mejores puertos naturales del mundo. En pleno centro del Mediterráneo, su puerto ha propiciado los continuos cambios de soberanía de la ciudad y de la isla a lo largo de la historia, en manos de cartagineses, musulmanes, ingleses y españoles, entre otros.

Además de pasear por su puerto, visitar la Fortaleza de la Mola o acercarse a alguna de las islas vecinas, Mahón invita a conocer las calles y plazas de su casco antiguo. Aquí sorprenden sus casas burguesas y sus edificios históricos, como la iglesia de Santa María, el Ayuntamiento, el Bastión de San Roc, el Museo de Menorca o el Ateneo.

Calas y playas, espacios naturales, patrimonio arqueológico, conjuntos históricos, pueblos pesqueros y buena gastronomía. Visita Menorca y entenderás por qué la UNESCO la declaró Reserva de la Biosfera.

Etiquetas: