Sandía

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Sandía

«La fruta buena para todo» es mucho más que agua (aunque de ella esté compuesta en su mayoría, un 92%). Existen más de mil variedades de sandía repartidas por el mundo y su origen se encuentra en África, donde crece la mayor variedad de especies en estado silvestre. Hace cuatro mil años eran ya cultivadas en el valle del Nilo. Su desembarco en Asia tuvo lugar hace mil años y 700 han pasado ya desde su llegada a Europa. En España es cultivada principalmente en Andalucía y en el Levante, donde florece en los meses de junio y julio.

Casi crujiente en la boca y con un sabor inconfundible, es refrescante y con propiedades diuréticas y antioxidantes, como el licopeno (una taza de sandía contiene un 50% más de licopeno que un tomate), un poderoso antioxidante carotenoide que contienen las frutas y verduras de color rosa o rojo. Este antioxidante es un inhibidor para diversos procesos inflamatorios y también funciona como un antioxidante para neutralizar los radicales libres. Contiene también L-citrulina, un aminoácido que ayuda a que los vasos sanguíneos y músculos se relajen, por eso es un básico de muchos deportistas.

Dos rodajas generosas de esta fruta (unos 300 gramos) proporcionan solo 96 calorías, acompañadas del 50% de las necesidades diarias de vitamina C y el 20% de las dosis recomendadas de vitaminas B1, B5 y B6. La reina del estío proporciona una sensación de saciedad ideal para dietas de adelgazamiento y es muy útil para aliviar problemas de riñón y de vías urinarias.

Por si fuera poco, la sandía puede ayudar a mejorar el sexo, ya que la citrulina que contiene la sandía es precursora de la arginina, encargada de relajar los vasos sanguíneos, de manera que genera un efecto semejante al de las drogas para la disfunción eréctil, no tan potente, pero sin los efectos secundarios no deseados.

No dejes de comer las semillas de la sandía: las últimas investigaciones apuntan a que pueden ayudar a controlar los niveles de glucosa. Simplemente, déjalas secar y puedes consumirlas como un healthy snack. Aunque no tan explorado como otros, la sandía resulta un delicioso ingrediente —queda mejor si previamente la has picado y congelado— en smoothies o licuados. Puedes empezar con esta receta de pepino, sandía y lima.

Valores Nutricionales

  • Calorías 30 (2% de la Cantidad Diaria Recomendada)
  • Proteínas 0.6 g (1% de la CDR)
  • Hidratos de carbono 7.5 g (3% de la CDR)
  • Grasas 0.2 g (0% de la CDR)
  • Colesterol 0 mg
  • Fibra 0.4 g (2% de la CDR)
  • Vitamina A 569 IU (11% de la CDR)

  • Vitamina C 8.1 mg (13% de la CDR)

  • Vitamina E 0.1 mg (0% de la CDR)

  • Vitamina K 0.1 mcg (0% de la CDR)

  • Tiamina 0.0 mg (2% de la CDR)

  • Riboflavina 0.0 mg (1% de la CDR)

  • Niacina 0.2 mg (1% de la CDR)

  • Vitamina B6 0.0 mg (0% de la CDR)

  • Folato 3 mcg (1% de la CDR)

  • Ácido pantoténico 0.2 mg (2% de la CDR)

  • Colina 4.1 mg

  • Betaina 0.3 mg

  • Calcio 7 mg (1% de la CDR)

  • Hierro 0.2 mg (1% de la CDR)

  • Magnesio 10 mg (2% de la CDR)

  • Fósforo 11 mg (1% de la CDR)

  • Potasio 112 mg (3% de la CDR)

  • Sodio 1 mg (0% de la CDR)

  • Zinc 0.1 mg (1% de la CDR)

  • Cobre 0 mg (2% de la CDR)

  • Manganeso 0 mg (2% de la CDR)

  • Selenio 0.4 mcg (1% de la CDR)

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