Elena Biurrun: PlenEat es inspiración, visión, innovación y autoexigencia

Elena Biurrun: PlenEat es inspiración, visión, innovación y autoexigencia

Tras 12 años dedicada en cuerpo y alma a transformar mi mundo más inmediato desde un movimiento ciudadano que puso patas arriba el status quo de Torrelodones, un municipio de la sierra madrileña, llegó la hora de decir adiós y poner rumbo a nuevos proyectos. Dos legislaturas, 8 años trabajando desde lo público con el total convencimiento de que se necesita la colaboración de todos los agentes, administraciones, empresas y ciudadanía para hacer de este mundo un lugar más amigable, saludable, creativo y sostenible. Soy una absoluta convencida de que todos somos corresponsables del momento actual que vivimos y que entre todos podemos y debemos trabajar por el bien común. No es difícil. Es cuestión de proponérselo. Y a ello me puse hace unos meses. ¿Qué camino seguir? No tuve dudas. Necesitaba proyectos con propósito. Tras estos años previos transformando Torrelodones rodeada de un gran equipo, el listón estaba muy alto. Mis expectativas también. Y cuando menos lo esperaba llegó la oportunidad. Conocía PlenEat desde su nacimiento y he seguido muy de cerca su evolución. ¿Por qué PlenEat? Porque es inspiración, visión, innovación y autoexigencia. Y, además, ¿qué mejor momento que el actual? Una convencida de la comida sana como yo no podía decir que no a dirigir PlenEat, el proyecto fundado por Juan Vila y Carlota Mateos, dos personas visionarias que decidieron arriesgar y apostar por la comida 100% ecológica para conseguir este magnífico triple impacto:

1. Mejorar la salud en la ciudad. PlenEat ofrece a las empresas comida sanísima, porque es 100% ecológica certificada, a la hora del desayuno y el almuerzo, y la posibilidad de llevártela para cenar simplificando tu gestión familiar de comidas. Y creedme, se agradece.

2. Desarrollar economías rurales. ¿Te habías parado a pensar en ello? Nunca es tarde. El campo en la España vacía pide atención y es una oportunidad de oro para promoverla y potenciarla.

3.  Cuidar nuestro planeta. La producción ecológica ayuda a frenar el impacto nocivo del calentamiento global porque evita el uso masivo de químicos y preserva la riqueza del suelo y la biodiversidad. La suma de pequeñas acciones cotidianas es la que logrará generar impactos reales y medibles en los próximos años. Son nuestros hijos y nuestras hijas los que ya han dado la voz de alarma, y nosotros, los adultos, tenemos la obligación de actuar ya. No podemos esperar a que desde nuestros gobiernos se tomen decisiones. Por experiencia sé lo que puede llegar a desesperar la burocracia y, por convicción, defiendo que somos la ciudadanía, con nuestros gestos diarios, quienes cambiaremos el rumbo. Si las administraciones van de la mano y nos acompañan, estupendo. De lo contrario, no hay tiempo que perder. Desde hace años me acompaña una frase de Wangari Maathai que leí en 2010 y que más o menos decía que no son los grandes pasos los que marcarán la diferencia, sino los pequeños pasos que demos cada cual, cada día. Viniendo de ella, y aplicado ahora a PlenEat y a su triple impacto, cobran mucha fuerza.

Nueva etapa profesional, ahora enfocada en el ámbito privado, y con el mismo objetivo que me movió en su momento: transformar y mejorar la vida de la gente. ¿Utópico? Posible.

Gracias Carlota y Juan.