PlenFan: Mónica Martínez

PlenFan: Mónica Martínez

Hable con ella. Es lo que nos dijo una compañera cuando nos reunimos para decidir a quién invitábamos para cerrar el primer número de PlenNews (que ya puedes encontrar en tu cafetería PlenEat). Y, como el título de la laureada película de Almodóvar y también del último programa de televisión que nuestra protagonista presentó, nos sentamos a charlar en nuestra cafetería de Walt Disney Iberia con Mónica Martínez, directora de las revistas Women’s Health y Runner’s World Woman España. Licenciada en periodismo y comunicación audiovisual, su carrera televisiva incluye éxitos como La quinta marcha (espacio juvenil en el que debutó también Penélope Cruz), el mítico ¿Qué apostamos? de TVE, la información deportiva de Antena 3 Noticias junto a Matías Prats o el programa de citas de Cuatro Adán y Eva.

 

¿Cómo te describirías?

¡Qué difícil! (risas) Soy una mujer del siglo XXI, que trabaja, que tiene hijos, preocupada por su salud y la de los que le rodean, apasionada del deporte en todas sus modalidades. Creo que es un perfil muy común de la mujer del siglo XXI: me considero una más.

Cuéntanos qué relación has tenido en tu vida con la comida.

Ha ido pasando por distintas facetas. De pequeña mi madre cocinaba platos de cuchara, muy sano casi siempre aunque también nos daba caprichos: viernes caja de pastas, bombones… Nuestros padres se dejaban guiar en la alimentación por su médico de cabecera, no tenían la sobreinformación que tenemos ahora, no había instagrammers o blogueros, que quizá pueden gustarnos mucho estéticamente, pero no tienen una base técnica que les avale para aconsejarnos qué comer.

Con la incorporación total de la mujer al mundo laboral, dedicamos menos atención a la comida y su preparación. Mi madre iba todos los días a hacer la compra, lo cocinaba y nos lo comíamos. De pequeña, era una niña tirando a gordita. A los 13 pegué un superestirón y me empecé a dedicar al mundo de la moda, con lo cual la lié (risas). Mi cuerpo no había nacido para ser modelo y estuve luchando años para ir contra lo que mi cuerpo pedía, o era. Luché contra las agencias que obligaban a compañeras mías a comer solo una manzana al día porque había un desfile y debían caber en el vestido. Yo eso lo llevaba fatal, escribí un libro (El Revés de la Moda. La Aventura de una Modelo en Japón, 2007) en el que lo conté. Conmigo en eso no pudieron, pero en cuanto pude dejé la moda y, curiosamente, empecé a comer mejor. También empecé a hacer mucho deporte y a pensar, ¿qué necesito después, qué necesito antes, por qué me siento mejor cuando como así o asá? Me di cuenta de que la comida no era para satisfacerme al momento, sino que era algo medicinal.

Me di cuenta de que la comida no era para satisfacerme al momento, sino que era algo medicinal.

Ahí fue donde ya experimentaste de forma consciente el efecto que tiene comer equilibrado en tu salud y en tu rendimiento.

Exacto, de pequeña no lo puedes hacer, porque dependes de lo que te cocinan en casa, y en mi etapa de crecimiento me estaba machacando con el «no engordes». En cuanto me liberé, es cuando dije, esto es lo que me gusta a mí. De vez en cuando te apetece un capricho, por supuesto, y te lo das, pero mi rutina de alimentación es bastante sana.

¿Cuál es el tipo de comida ideal para ti que cumpla con todos los requisitos saludables?

La única dieta estricta que yo he hecho ha sido por una lesión, y estaba basada en la psicoinmunología. Fue una restricción total de refinados, azúcares, y lo que más me costó fue dejar los carbohidratos complejos ( y sobre todo el pan). Comencé a alimentarme solo con mucha verdura, bastante proteína, mucha fruta y frutos secos. Estuve 3 meses así. Primero dije, no voy a poder vivir con esto, pero enseguida vi que tenía más energía que antes. Lo malo es que adelgacé mucho, perdí unos 5 kilos, y me veía horrorosa. Yo soy muy disciplinada, me lo tome al pie de la letra porque quería superar la lesión. El problema desapareció aunque no se si fue solo por eso o por todo lo demás (trabajo de fuerza y movilidad y no correr más).

Esa alimentación a mí me sienta bien pero para no adelgazar más introduzco pasta integral, quinoa, avena por la mañana… Y un día a la semana, si salgo a comer o cenar, lo que toque. Me encanta comer jamón, queso curado, un buen vino y pan, ¡no pasa nada!

monica martinez disney

¿Cuál es tu mejor plato?

¡Me encanta cocinar! Hago un pollo con verdura al curry que me queda muy bien. Utilizo leche de coco como base. Me encanta y a mi marido también, a los niños no tanto, no están tan hechos al picante y yo le echo pimienta a casi todo. Ellos prefieren mi lasaña.

¿Eres más de dulce o salado?

Soy más de dulce, pero como mucho más salado. No es como antes, que lo necesitaba…

En PlenEat cuando hablamos de dulzor nos referimos al dulzor natural de los alimentos. Cuando en tu alimentación aportas dulzor a través de verduras de raíz como el boniato, la patata, la zanahoria o la calabaza el cuerpo está equilibrado y no tiene antojos disparatados de azúcares refinados.

Sí, con el boniato y con la calabaza me pasa mucho. Ayer improvisé una tortilla de boniato en lugar de patata que no había hecho nunca y me quedó deliciosa. Yo suelo tomar 2 onzas de chocolate negro después de cenar y ayer después del dulzor del boniato, no me apeteció.

El cambio a una alimentación más eco se nota.

Aun gustándote cocinar, ¿te gustaría encargar comida sana ecológica recién hecha?

Yo cocino bastante. Los domingos cocino para lunes y martes, y dejo bases de arroz integral o quinoa hechas para la semana. Luego es muy fácil preparar tápers saludables. Pero por ejemplo un viernes por la noche que no me apetece cocinar, me encantaría pedir comida saludable sabiendo que sienta bien. También tener puntos accesibles de Madrid a pie de calle, o pedirlo y que te lo traigan al trabajo. Todo ello hará que mucha gente que no se alimenta muy sano por falta de información y por no tenerlo accesible empiece. Lo mismo con las máquinas expendedoras, si por ejemplo estás en un hospital con tu hijo y puedes elegir, yo prefiero cogerle unas zanahorias o una manzana. Muchos lo haríamos, pero claro, si no lo hay…

Tú que ya estás concienciada, ¿qué le dirías a toda esa gente que todavía no ha dado el paso hacia una alimentación más bio o ecológica?

Les diría que tienen que probarlo durante un tiempo. Un plazo que no puede ser un día ni dos, lo ideal serían tres semanas e ir viendo qué sientes después, porque el cambio se nota…

¿Un truco que quieras compartir con nuestros seguidores?

Yo intento llevarme comodines en el bolso por si no me da tiempo de comer y así evito tener que recurrir a lo que no quiero. Unos frutos secos, unos palitos de zanahoria. Si sé que no voy a poder desayunar, me llevo un porridge, lo dejo toda la noche con chía, por la mañana le meto una fruta y ya hasta la hora de comer no tengo hambre. Recomiendo tener siempre algo saludable a mano para no destrozar el día teniendo que comer cualquier cosa que te encuentres por el camino.